Las Telayas 2026
Fiestas de Nuestra Señora de la Atalaya en Puerto de Vega
Fiestas de Nuestra Señora de la Atalaya en Puerto de Vega
Las Telayas 2026 —las fiestas de Nuestra Señora de la Atalaya— llenan Puerto de Vega (concejo de Navia) del lunes 7 al jueves 10 de septiembre de 2026, aunque la programación religiosa y festiva arranca antes, desde el domingo 30 de agosto, con la novena y actividades para todos los públicos. Es la fiesta grande de uno de los puertos marineros con más encanto del occidente asturiano, y combina procesiones, verbenas, gaitas y una de las tradiciones más queridas del pueblo: la jira a la playa de Frexulfe.
La programación principal se concentra en cuatro días:
El cierre de las verbenas corre a cargo de la Banda Gaudí, que actúa en la última noche de fiesta, según el programa publicado por la propia formación.
La imagen de la Virgen de la Atalaya —A Telaya en asturiano— preside la vida festiva y marinera de Puerto de Vega desde hace siglos. La procesión del miércoles es el momento central: la imagen recorre el casco histórico entre mantillos, cantos marineros y el sonido de la banda, en una de las procesiones más sentidas de la comarca del Navia.
Si hay un momento que define Las Telayas es la jira a la playa de Frexulfe el último día. Se trata de una romería campestre en la que los vecinos se desplazan hasta esta playa de arena dorada y dunas protegidas, a pie o en coche, con neveras, empanadas y botellas de sidra. Allí se improvisa la comilona: tortilla, callos, sardinillas y culines a mansalva, con las olas de fondo. Es de esas jornadas donde la fiesta se vive sin escenario ni horarios, como en los pueblos de toda la vida.
Aprovechar Las Telayas para comer bien en Puerto de Vega es fácil, porque el pueblo tiene una despensa marinera de primera:
Puerto de Vega no es un escenario cualquiera para una fiesta: fue uno de los puertos balleneros más activos del Cantábrico, con reales adjudicados desde el siglo XVI, y su caserío marinero de galerías acristaladas y hórreos frente al mar conserva esa memoria. De aquella época viene también una especialidad local que conviene buscar en la mesa durante las fiestas: la cenachera, un guiso de pescado variado que los pescadores preparaban con las piezas pequeñas de la lonja, hoy reinterpretado por los restaurantes del pueblo como plato emblema. Comer una cenachera entre verbena y verbena es casi tan tradicional como la procesión.
El casco histórico merece un paseo tranquilo antes del mediodía: la atalaya que da nombre a la virgen y al pueblo, el puerto pesquero con sus redes tendidas, y la rambla que enlaza con el paseo marítimo. En menos de una hora se abarca todo, lo que hace de Las Telayas una fiesta cómoda de visitar incluso en familia con niños pequeños.
Si vienes desde el este, puedes enlazar la visita con el Mercado indiano de Somao o la Fiesta de la Ponte en Pravia, también en septiembre, para hacer una ruta gastronómica por el occidente asturiano que combine mar, historia y sidra.