Saltar al contenido principal
Buñuelos de bacalao con salsa de piquillo y miel

Buñuelos de bacalao con salsa de piquillo y miel

Receta Asturiana
Preparación
20 min
Cocción
20 min
Total
40 min
Raciones
4 personas
Calorías
285 kcal
Buñuelos de bacalao crujientes y esponjosos con salsa de pimientos del piquillo y miel: el aperitivo de Cuaresma con un contraste agridulce único.

Estos buñuelos de bacalao destacan por su equilibrio. Mientras que el buñuelo aporta la salinidad del mar y una textura aérea y crujiente, la salsa de pimientos del piquillo y miel envuelve cada bocado con una suavidad agridulce y un color rojo intenso. Es un plato que entra por los ojos y conquista por el sabor, ideal para sorprender en una comida familiar.

Preparación

  1. Masa base: En un bol grande, batimos los huevos con la leche. Añadimos poco a poco la harina y la levadura pasadas por un colador para evitar grumos.
  2. Sabor: Incorporamos el bacalao desmigado (asegúrate de que esté bien seco) y el perejil. Salpimentamos con cuidado, pues el bacalao ya aporta sal. Dejamos reposar la masa en la nevera 15 minutos.
  3. La Salsa: Escurrimos los pimientos y los ponemos en el vaso de la batidora con la miel y una pizca de sal. Trituramos hasta que quede una crema fina. La llevamos a un cazo y calentamos a fuego suave mientras freímos los buñuelos.
  4. Fritura: Con el aceite bien caliente (180ºC), vamos depositando pequeñas porciones de masa. Los buñuelos se darán la vuelta solos cuando estén listos por un lado.
  5. Acabado: Escurrimos sobre papel de cocina.
  6. Servicio: Colocamos una mancha de salsa en la base del plato y los buñuelos encima, o servimos la salsa en un cuenco para "dipear".

Qué es y de dónde viene esta receta

El bacalao en salazón lleva siglos siendo protagonista de la cocina del norte de España, incluida Asturias, pese a no ser un pescado que se capture en sus costas: llegó gracias a las rutas de pesca en aguas del Atlántico Norte y a su capacidad de conservarse durante meses sin refrigeración, una ventaja decisiva antes de la existencia de los frigoríficos. Su consumo se disparó tradicionalmente en Cuaresma, cuando la Iglesia católica restringía el consumo de carne y el pescado en salazón, barato y duradero, se convirtió en la alternativa habitual en la mesa de muchas familias asturianas.

Los buñuelos de bacalao son una de las formas más extendidas de aprovechar este pescado desalado, con recetas similares repartidas por todo el litoral cantábrico y también en Galicia y Portugal. Esta versión con salsa de pimientos del piquillo y miel es una vuelta de tuerca contemporánea al clásico buñuelo, que normalmente se sirve solo con limón, y que aquí gana un contraste agridulce que realza el punto salino del bacalao.

Ingredientes y trucos de compra

  • Bacalao: si lo compras ya desalado en pescadería, pide que te confirmen el punto de sal antes de usarlo directamente; si lo desalas en casa, cuenta entre 24 y 48 horas en agua fría, cambiándola varias veces.
  • Levadura química: asegúrate de que esté fresca (dentro de fecha), porque es la responsable de que los buñuelos suban y queden esponjosos por dentro.
  • Pimientos del piquillo: los de conserva de calidad, asados al fuego y no solo escaldados, dan un sabor más dulce y menos ácido a la salsa.
  • Miel: una miel suave, de flores o multifloral, se integra mejor en la salsa que una miel muy oscura o de sabor intenso, que puede tapar el dulzor natural del pimiento.

Tabla de tiempos

FaseTiempo
Preparación de la masa y reposo20-25 min
Elaboración de la salsa10 min
Fritura de los buñuelos15-20 min
Total~40 min

Paso a paso explicado

Secar bien el bacalao desmigado antes de incorporarlo a la masa es un paso pequeño pero decisivo: el exceso de agua diluye la mezcla y hace que los buñuelos absorban más aceite al freír, quedando más pesados. El reposo de la masa en la nevera, aunque breve, permite que la levadura empiece a actuar y que el gluten de la harina se relaje, lo que se traduce en buñuelos más aireados por dentro.

Al freír, es importante no sobrecargar la sartén: cada porción de masa necesita espacio para expandirse y dorarse de manera uniforme por todos los lados. Los buñuelos bien hechos se voltean casi solos en el aceite cuando la parte inferior está lista, señal de que tienen suficiente aire dentro.

Variantes y errores comunes

  • Con queso: añadir un poco de queso rallado a la masa da una variante más melosa, habitual en algunas versiones caseras del norte de España.
  • Salsa más picante: incorporar una pizca de guindilla molida a la salsa de piquillo y miel añade un contrapunto interesante al dulzor.
  • Error frecuente: usar bacalao mal desalado, que deja los buñuelos demasiado salados o, al contrario, insípidos si se ha desalado en exceso.
  • Error frecuente: freír con el aceite poco caliente, lo que hace que los buñuelos absorban grasa y queden pesados en vez de esponjosos.
  • Error frecuente: triturar la salsa sin escurrir bien los pimientos, lo que la deja demasiado líquida.

Cómo servir y con qué acompañar

Se sirven recién fritos y calientes, con la salsa de piquillo y miel templada, bien como base en el plato o en un cuenco aparte para mojar. Si te interesa profundizar en este ingrediente, consulta la guía de dónde comer bacalao en Asturias, o prueba otra receta con el mismo pescado como el bacalao al horno con patatas y alioli.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo congelar los buñuelos ya fritos?

Sí, puedes congelarlos una vez fritos. Para recalentar, úsalos en el horno a 180°C durante 8-10 minutos para recuperar la textura crujiente. No recomiendo el microondas porque quedarán blandos.

¿Qué otro tipo de pimientos puedo usar?

Los pimientos del piquillo son ideales por su dulzor, pero puedes usar pimientos rojos asados caseros si prefieres. El resultado será una salsa más suave pero igualmente deliciosa.

¿La masa necesita reposo obligatorio?

El reposo de 10-15 minutos en la nevera ayuda a que el gluten se desarrolle y los buñuelos queden más aireados. Es altamente recomendable pero no indispensable si tienes prisa.

¿Por qué el bacalao se desala antes de cocinarlo?

El bacalao en salazón se conserva con una cantidad de sal muy superior a la que se puede comer, así que necesita entre 24 y 48 horas en agua fría en la nevera, cambiando el agua varias veces, para recuperar una carne jugosa y con un punto de sal comestible.

Recetas relacionadas